¿Qué implica ser un aval?
diciembre 2, 2019
0
¿Qué implica ser un aval?
Rate this post

Uno de los conceptos que más escuchamos al solicitar un crédito o préstamo en los bancos o con prestamistas es la de un aval. Este requisito puede ser un tanto complicado de cumplir pues nadie quiere ser un aval, lo que nos lleva a preguntarnos ¿Qué significa ser un aval? Bueno, aquí te lo explicamos.

La definición

Lo primero que debes de tomar en cuenta es la definición. Según la CONDUSEF, Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, un aval es una persona que queda como responsable del préstamo en caso de que el solicitante no pueda pagarlo.

En pocas palabras, un aval será el encargado de pagar la deuda en caso de que quien lo solicitó no la pague por algún motivo. Es decir, toda la responsabilidad tanto de la deuda como de los derivados por incumplimiento en el pago caen sobre el aval.

¿Qué implica ser un aval?

Si bien ya mencionamos cuál es la principal implicación de ser un aval, pagar la deuda de la otra persona en caso de que no pague, debes saber que hay más que solo el tener que pagar algo que no solicitamos.

Toma en cuenta que este registro se hace ante la ley vigente por lo que, en caso de incumplimiento de pago, no solo tendrás que pagar tú el dinero, también podrías tener algunos problemas con la ley. Por si fuera poco, muchas instituciones también boletinan en buró al aval, aunque este en realidad no tenga mucho que ver.

¿Cómo decidir si ser o no ser aval?

Antes de ser aval, debes saber que existen algunos puntos a considerar. Primero debes de valorar quién te pidió ser su aval, evaluar si realmente paga sus créditos, si es una persona responsable y si hay la suficiente confianza para pedir esta gran responsabilidad.

Además, debes de considerar el tipo de crédito o financiamiento que va a solicitar, el monto, la tasa de interés, las políticas en caso de morosidad, etc. También debes de considerar tu solvencia económica, tu capacidad de pago y reacción así como tu estabilidad financiera y tu calificación crediticia.